Entre dos oscuridades, un relámpago


una casa

Isidro Ferrer. Una casa para el abuelo.





Todos tenemos dos vidas.
La segunda comienza cuando nos damos cuenta de que sólo tenemos una.



Tom Hiddleston

Aprender, con los años, cómo se abre una presa





felicita sala

Felicita Sala.
A beachy Christmas.





Despereaux miró a su padre, su piel gris veteada y sus bigotes temblorosos, sus patas delanteras entrelazadas sobre el pecho, y sintió de pronto que su corazón se iba a partir en dos. Su padre parecía tan pequeño, tan triste.
"Perdóname", dijo Lester nuevo.
El perdón, lector, es, creo, algo muy parecido a la esperanza y el amor - algo maravilloso y lleno de poder.
Y una cosa ridícula, también.
¿No es ridículo, después de todo, pensar que un hijo pudiera perdonar a su padre por golpear el tambor que le envió a su muerte? ¿No es ridículo pensar que un ratón perdonaría alguna vez tal perfidia?
Pero aún así, aquí están las palabras que Despereaux Tilling dijo a su padre. Él dijo: "Yo te perdono, Pa."
Y él dijo esas palabras porque intuía que era la única manera de salvar su propio corazón, la única manera de evitar que siguiera partiéndose por la mitad.
Así es: Despereaux, lector, pronunció esas palabras para salvarse a sí mismo.




Kate DiCamillo. El valiente Despereaux.

Buscar el antídoto



hiawatha childhood

Errol Le Cain. Hiawatha's Childhood.





Hay una hambruna en toda la tierra, un hambre que no es de pan, porque hemos tenido demasiado de eso y nuestro lujo nos ha hecho olvidar a Dios; una hambre que no es de oro, puesto que el brillo de cuanto hemos tenido nos ha vuelto ciegos a lo que significa el centelleo de las estrellas; es un hambre de una clase mucho más severa, y que amenaza a casi todos los países en el mundo: el hambre de hombres realmente grandes. En otras palabras, el mundo de hoy sufre la terrible pesadilla de la mediocridad. Nos estamos muriendo de vulgaridad; estamos pereciendo de insignificancia.





Fulton Sheen.

[There is a famine abroad on the earth, a famine not of bread, for we have had too much of that and our luxury has made us forget God; a famine not of gold, for the glitter of so much of that has blinded us to the meaning of the twinkle of the stars; but a famine of a more serious kind, and one which threatens nearly every country in the world – the famine of really great men. In other words, the world today is suffering from a terrible nemesis of mediocrity. We are dying of ordinariness; we are perishing from our pettiness.]

Magnetismos


03_damian-loeb_vega_72x72in-oil-on-linen_2012_w746_h750

Damian Loeb. Vega





Lleno el fregadero de agua y echo en él una hojas de lechuga. Roble rojo, escarola, endivia, romana, achicoria. El llantén será el último en dejar el suelo del huerto, donde abundan sus tallos. Girando en el cuenco, los colores rojos, verde y blanco de este tropel de hojas me recuerda que la vida está llena de cuerpos orbitando, la mayoría sin un sol organizador, un centro, algo "en torno al cual". Después de que muriera mi madre me di cuenta de que ella había sido el centro de mi órbita. Me llevó años encontrar uno en mí misma para poder incorporarme a la espiral humana.





Nora Seton. Confidencias.

Nidos, cuevas, cobijos, casas


liza hirst

Liza Hirst.
Summer in France





La casa en la vida del hombre suplanta contingencias, multiplica sus consejos de continuidad. Sin ella el hombre sería un ser disperso. Lo sostiene a través de las tormentas del cielo y de las tormentas de la vida.





Gaston Bachelard

Alguien se va



ida

Ida Rentoul Outhwaite





De noche las cosas tienen hambre.
Para los niños no existe el símil, sino la metáfora, y por la noche ven, sin soñarlo, lo que vemos nosotros.
Por la noche, el niño y el adulto tratan de descifrar lo mismo: cuando nos toca cumplir, ¿también nos toca sonreír? Si alguien se va, ¿sigues siendo la misma persona? ¿No existía el acuerdo tácito de que cada uno pertenecía al otro? En el futuro, tan sólo una vez, ¿podrían darte una garantía? ¿Qué vas a decir si, cuando regresa, la persona parece más triste, o más joven, o más vieja quizá? ¿O sorprendida, o cambiada? ¿Y si la próxima vez que ves a tu amor tiene una cicatriz en la mejilla o se ha cortado sus preciosos rizos?
El niño abre los ojos de par en par a medida que el misterio de los cuentos de hadas va desvelándose y los mitos se le aparecen reales, pero su sorpresa no es menos intensa que la nuestra.





Ann Beattie. Retratos de Will.

Un sueño del que no se despierta



manon gauthier

Manon Gauthier





En más de trece noches
he pasado contigo trece sueños.
Yo sabría contarte...
 
De tus ojos color de marihuana
conservas una lenta proposición de dicha,
un barco que se aleja sin volvernos la espalda.
 
Te desnudas diaria
en la forma que nunca podrá hacerlo un poema,
enemigas tus sílabas del tiempo,
con gestos desdoblados vas doblando la ropa
y una soberbia extraña se apodera de mí,
convertido de pronto en tu costumbre.
 
Y yo, que no confieso deberte cuanto tengo
porque se hereda un verso igual que una nostalgia,
no me atrevo a contarte
la sensación de oír tu cercanía,
la entrega que me haces de calor en la piel,
lo indispensable de mis sentimientos.





Luis García Montero. Diario cómplice.

Sopla, vuela, tiempo


chris van allsburg

Chris Van Allsburg, The Mysteries of Harris Burdick





Una noche, no hace mucho, miraba a mi hijo, de dos años, que me daba la espalda.
Estaba jugando, y yo contemplaba su nuca y su corto pelo negro rizado, y pensé en el anciano que llegará a ser, con el pelo, densas hebras grises, corto, pero todavía un poco ondulado, muy suave, un anciano que yo nunca llegaré a ver.
¿Y quién sabrá lo que he sentido por él y cómo le he acariciado y cuidado amorosamente? Un día morirá y sus hijos le enterrarán. En el cementerio llorarán y habrá un grupo de gente al que jamás conoceré, tal vez algunos de ellos salidos de mí, criaturas que corretearán sin saber nada... ¿Y quién sabrá cómo le he querido, cómo le he mimado amorosamente, llevado amorosamente, cómo le he poseído de modo tan completo, cómo fue mío un día, cómo fue parte de mí y cómo lo fui todo para él un tiempo? Ahí está la perversidad del tiempo.
Así es el tiempo.
¿Acaso no es verdad?





Yasmina Reza. Hammerklavier.

Luz de medianoche


pascal campion playa

Pascal Campion, Midnight Pic Nic





Todavía no he aprendido a hablar de él. Fue y es mi amor, mi pasión, mi contraseña.



Ana Chávez sobre Julio Ramón Ribeyro, en Un hombre flaco, de Daniel Titinger.

Bendito silencio


alma flor ada_the malachite palace,_atheneum

Alma Flor Ada, The Malaquite Palace. Atheneum.





Si la gente que no tiene nada que decir se callara, habría un gran silencio en la superficie de la Tierra. Son siempre los que no saben nada los que cacarean.


Claude Sabbah